

POR alexis cirano, Director de Tecnología, Omnicom Media Group.
Docente de Transformación Digital e IA, Universidad del Desarrollo.
Inteligencia Artificial y Procesos:
La Nueva Ventaja Competitiva de las Empresas
Llevamos años escuchando que la inteligencia artificial iba a transformar los negocios. Lo que no anticipamos con suficiente claridad es la velocidad y la profundidad con que esa transformación ya está ocurriendo — y separando, de manera irreversible, a las empresas que avanzan de las que simplemente observan.
La pregunta ya no es si incorporar IA. La pregunta es cómo integrarla en los procesos de forma que genere valor real, medible y sostenible en el tiempo.
El Valor Está en los Procesos, No en la Tecnología
Uno de los errores más frecuentes que observo tanto en organizaciones como en mis clases es tratar la IA como una herramienta aislada: se implementa un chatbot, se automatiza un reporte, y se declara 'transformación digital'. Eso no es transformación; es cosmética tecnológica.
El verdadero potencial está en rediseñar flujos de trabajo completos. Según el reporte State of AI 2025 de McKinsey, el 80% de las empresas declara eficiencia como objetivo de sus iniciativas de IA, pero son aquellas que además persiguen crecimiento e innovación —rediseñando procesos de raíz— las que concentran la mayor parte del valor generado. El mismo reporte dimensiona ese potencial en USD $4,4 billones en productividad para uso corporativo global.
La Ventaja No es la IA: Es Cómo la Usas
El MIT Sloan Management Review plantea una idea especialmente pertinente para el contexto latinoamericano: la IA en sí misma no será una ventaja competitiva sostenible, porque eventualmente todos tendrán acceso a las mismas herramientas. La diferencia la hará la capacidad organizacional de integrarla en procesos, cultura y toma de decisiones.
Más del 86% de las empresas en LATAM ya ha implementado alguna forma de IA Generativa, pero según McKinsey, menos del 1% declara haber alcanzado madurez real. Ahí está la oportunidad — y también el desafío de liderazgo para esta generación de ejecutivos y directivos.
Reflexión final: El Rol del Director de Tecnología Hoy
El CTO o Director de Tecnología de 2026 no administra sistemas: diseña capacidades organizacionales. Eso implica no solo elegir las herramientas correctas, sino orquestar el cambio cultural y de procesos que permite que esas herramientas generen impacto real. La IA no reemplaza la estrategia; la amplifica. Las empresas que entiendan esta distinción serán las que lideren la próxima década — y las que la ignoren, quedarán simplemente fuera de la conversación.